sábado, 9 de noviembre de 2013

Canelones de manzana con mejillones y queso crema con bechamel de ají amarillo.


Volvemos con un platillo de origen italiano que en su paso por España adoptó características e ingredientes propios. Al hablar de canelones echaremos una vista por la Cataluña del siglo XIX donde se originó esta adaptación, que se diferencia del original por llevar un sofrito de carne asada, junto con queso sobre una salsa bechamel para ser gratinada al horno. Y esto con la finalidad de conseguir un crujiente característico.
Para nuestros canelones tomaremos como fuente principal la manzana. Cambiaremos el envoltorio tradicional de harina por unas láminas de manzana, haciendo la receta más ligera y fresca. Ideal para acompañar ensaladas y platos fríos, ya que estos canelones no irán al horno ni mucho menos se gratinarán.
Hacemos unas láminas con la ayuda de una mandolina o un pelador. Por otro lado cortamos los mejillones cocidos previamente, y  en pequeños cuadrados, intentando no aplastarlos  ni manipularlos mucho para no dañarlos. Mezclaremos con cebolla en brunoise y el queso crema. Luego procederemos a enrollar la mezcla anterior en las láminas de manzana y reservamos. Calentamos una olla con aceite y le agregamos cebolla fresca triturada y pasta de ají amarillo. Luego incorporamos harina y leche, buscando la densidad adecuada. Por otro lado en un silpat  o papel sulfurizado rallaremos queso parmesano y lo llevaremos al horno para conseguir un crujiente. Este último suplirá al gratinado que llevan los canelones tradicionales.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Dados de Merluza con polvo de galletas de rocoto y espárragos con ajoblanco.


Gracias a la  magia de la cocina, podemos realizar grandes uniones como es el caso de  un producto típico peruano, el rocoto, con un platillo muy popular en las cocinas andaluza y extremeña, el ajoblanco.
El origen del ajoblanco se remonta posiblemente a tiempos romanos, ya que todos sus ingredientes eran muy comunes en dicha época. Y su popularidad recae en el hecho de que sirvió como fuente de alimentación a muchas familias en la postguerra española, dado su alto poder nutricional y que sus ingredientes son fáciles de encontrar en la mayoría de los hogares. 
Empezamos cortando  la merluza en pequeños dados, los salpimentamos y los freímos a  fuego medio durante un minuto. Luego lo pasamos por el polvo de galletas de rocoto y lo reservamos. La galleta de rocoto está hecha a base de harina de maíz refinado, harina de trigo, y zumo  de rocoto. Se estira en un papel sulfurado y se hornea  30 minutos  a 180 grados y luego se tritura.Acompañamos estos dados  con unos espárragos verdes  que  previamente fueron blanqueados y luego pasados por una sartén muy caliente unos 10 segundos. Finalizaremos incorporando la crema de ajoblanco, compuesto por: pan, ajos, almendras, aceite de oliva, vinagre y agua,  todos ellos triturados en conjunto y pasados por un tamiz fino. Incorporaremos a nuestra presentación, unos brotes de guisantes.


Selección Tapas de autor.